COSA PÚBLICA | 30 de noviembre de 2016

Negocio de pocos en la Radio de Todos

Fernando Dalvit asumió en julio como Director de Radio Nacional Bariloche, designado por el Gobierno PRO. A pesar de ser funcionario, continuó facturando al Estado Municipal por publicidad en un programa de TV particular. Además, silenció voces de sectores críticos con el modelo neoliberal.

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ESCRITO POR

Santiago Rey

Fernando Dalvit: Querés que juguemos por algo, algún cargo... no, digo, no, eso no...

Gustavo Gennuso: Jaja. Juguemos la pauta.

Palo de minigolf en mano, el conductor de televisión y el por entonces candidato a Intendente, se divertían en el programa Pantalla Clásico, del 3 de julio de 2015. Al mismo tiempo, entre bromas y promesas de campaña, Dalvit y Gennuso transparentaban el grado de arbitrariedad con el que se manejaría la pauta de publicidad oficial del Gobierno Municipal de Juntos Somos Bariloche.

Fernando Dalvit: Voy yo, por la pauta...

Gustavo Gennuso: Sí, si la metés, no hay pauta.

Fernando Dalvit: Jaja, me estás presionando; Gennuso me está presionando.

Resolución de pago a Dalvit, correspondiente a septiembre

Dalvit no la metió. Pero hubo pauta. Y la hubo a pesar de las restricciones que establecería la Ley de Ética Pública a nivel nacional, que enumera los límites lógicos para los funcionarios a la hora de iniciar o sostener sus relaciones comerciales con el Estado.

En el artículo 13, correspondiente al capítulo de Incompatibilidades y Conflictos de Intereses, la mencionada Ley N° 25.188 -de 1999-, detalla que es “incompatible con el ejercicio de la función pública (…) ser proveedor por sí o por terceros de todo organismo del Estado en donde desempeñe sus funciones”.

E incluye también como limitante “dirigir, administrar, representar, patrocinar, asesorar, o, de cualquier otra forma, prestar servicios a quien gestione o tenga una concesión o sea proveedor del Estado, o realice actividades reguladas por éste, siempre que el cargo público desempeñado tenga competencia funcional directa, respecto de la contratación, obtención, gestión o control de tales concesiones, beneficios o actividades”.

La Ley de Ética Pública rige para el grueso de los funcionarios nacionales, hayan accedido al cargo por vía electoral o por designación. Para establecer un parámetro de la gravedad del tema: ¿Es imaginable que, por ejemplo, un Diputado o un Ministro Nacional le facturen por un servicio a una Provincia o un Municipio?.

“Menos política...”

Asunción de Dalvit en Radio Nacional
(foto publicada por El Cordillerano)

A principio de julio de 2016, Fernando Dalvit asumió la Dirección de Radio Nacional Bariloche, gracias al empuje político dado por el concejal del PRO, Daniel González. Durante el acto de asunción, estuvo presente el Subdirector de la radio a nivel nacional, Pablo Ciarliero.

A tono con el discurso reinante, Dalvit anticipó que su propuesta para la emisora sería “que se practique el pluralismo, que podamos generar más trabajo, menos política y más fuerza de trabajo”. Y prometió “bajar los decibeles” de las discusiones y debates políticos.

En la práctica, la promesa de “menos política” se tradujo en el silenciamiento de voces críticas con el modelo neoliberal en ciernes: no volvieron a emitirse los programas “33 de mano” del Colectivo al Margen, y “Mapuche wallpülle zungu” del equipo de comunicación mapuche Pulafkenche.

Dalvit expuso ante los perjudicados comunicadores que “cuestiones administrativas” habían sellado la suerte de esos proyectos radiales, y comprometió gestiones para regresarlos al aire. Después de cuatro meses, ninguno de los programas tiene un espacio en la “Radio de Todos”.

El equipo de comunicación mapuche planteó, durante dos radios abiertas en la puerta de la emisora, que “es una decisión autoritaria. En una reunión que mantuvimos con Dalvit en agosto, comprometió la puesta al aire nuevamente. Pero impuso arbitrariamente otro día y horario”. Ni siquiera esa promesa se cumplió.

Y, donde falta la política, sobran los negocios. En paralelo al silenciamiento de voces cuestionadoras del modelo PRO, Dalvit acrecentó su capacidad de negociación de la pauta publicitaria para su programa televisivo: Además de la continuidad de la facturación a los Estados Municipal y Provincial, Dalvit “aconsejó” a auspiciantes privados de la Radio Pública, publicitar en su programa Pantalla Clásico.

Dos empresarios de Bariloche -que pidieron reserva- dijeron a CIC que en un mismo ámbito de negociación, Dalvit gestionó publicidad para Radio Nacional y Pantalla Clásico.

Según pudo constatar CIC, desde julio, el funcionario nacional facturó, a través de la productora FD Producciones, en por lo menos tres oportunidades a la Municipalidad de Bariloche por la emisión de “micros de TV” en su programa televisivo -que se emite por el canal 2 de Súpercanal-. Se trata de facturas por tres mil pesos en los dos primeros casos, y otra por cuatro mil, esta última correspondiente al mes de septiembre, es decir tres meses después de que Dalvit asumiera como funcionario nacional.

También el Gobierno rionegrino -cuyo manejo extorsivo y arbitrariedad en el manejo de la pauta oficial está siendo, incluso, analizado por la Justicia- auspicia en “Pantalla Clásico”. Avisos del Ejecutivo que conduce Alberto Weretilneck, la Legislatura provincial, y empresas del Estado rionegrino se intercalan con los privados.

Discrecionalidad

A pesar que la actual gestión del Intendente Gennuso fue la que implementó la Ordenanza 2636 -aprobada en 2015- que regula el Uso de la Pauta Publicitaria Oficial, y que en teoría minimiza la discrecionalidad en el reparto, este tipo de situaciones demuestran el grado de arbitrariedad en el manejo de esos fondos públicos.

A nivel municipal rige dicha ordenanza, y otra de Ética Pública que, al igual que su par nacional, establece claramente los resguardos que debe cumplir el funcionario público al momento del manejo de los recursos. En ese sentido, el actual Director General de Comunicación, Rafael Tapia, no advirtió la inconveniencia de otorgar pauta oficial a un funcionario nacional, a pesar de restringir el reparto a otros medios por no cumplir con las exigencias de la mencionada normativa.

La Ordenanza está regida por un espíritu de concentración de la pauta oficial, ya que introduce el nivel de audiencia como parámetro de distribución; e incorpora la facultad para que el titular de Comunicación municipal evalúe el nivel de “veracidad” del medio.

El propio Gennuso -oportunamente y entrevistado en el programa radial “En estos días”-, admitió que no estaba de acuerdo con la ordenanza en cuestión, y que su implementación se debía a la “obligación” de hacer cumplir las normas vigentes. Si cumple con la promesa de revisar ese texto, tal vez pueda impulsar una prohibición taxativa a que se beneficie con publicidad oficial a funcionarios nacionales, provinciales o municipales.

Ante las cámaras, y en campaña, la pelotita de Dalvit bordeó por el costado derecho el hoyo del minigolf. “Veo cómo se va la pauta...”, bromeó Gennuso. Pero no cumplió. A pesar de la mala puntería de Dalvit, la pauta estuvo igual.

Pantalla Clásico: Gennuso y Dalvit charlan sobre la pauta municipal (minutos 20,30; 24,55; y 25,17)

Revista CIC :: Periodismo con intervención del cronista

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